La chapa que forma el cáliz y la patena está batida a mano y abrillantada por frotación mediante ágata, para conseguir una superficie irregular, dando a la pieza un aspecto arcaico.
La chapa que forma el cáliz y la patena está batida a mano y abrillantada por frotación mediante ágata, para conseguir una superficie irregular, dando a la pieza un aspecto arcaico.