Ambas piezas remiten al propio edificio basilical en su decoración arquitectónica. De sección redonda, con los orificios necesarios, en el caso del incensario, y ovalada en el de la naveta.
Ambas piezas remiten al propio edificio basilical en su decoración arquitectónica. De sección redonda, con los orificios necesarios, en el caso del incensario, y ovalada en el de la naveta.