Restauraciones

Cuando hace ya dos años, desde el monasterio de Santo Toribio de Liébana y el obispado de Santander se nos encomendó la restauración del relicario del lignum crucis, nos preguntamos qué se nos pedía realmente. Concluímos que más que restaurar, nuestra tarea era dignificar una de las más importantes reliquias de la cristiandad, y al mismo tiempo permitir el correcto uso y su durabilidad, dada su particular forma de veneración.

En ocasiones el artesano se ve en la coyuntura de reproducir determinadas piezas o desarrollar diversos estilos artísticos. Muchas veces lo hace por formación, como medio de ejercitarse mediante la copia con el objetivo de recrear una pieza que entiende como superior, de la que se puede aprender. Otras veces lo hace simplemente por encargo, o por puro placer. Apreciamos diferentes actitudes hacia este tipo de piezas: copia, reproducción, historicismo, recreación, falso histórico, falsificación.

En el final del año litúrgico de la Fe, nos hacemos eco con esta pieza realizada hacia 1415 por Juan Olzina (padre), platero con punzón de la villa de San Mateo.  Restaurada en el año 2004 con motivo de la exposición de la Fundación La Llum de les Imatges, la pieza constituye un hito en la orfebrería gótica valenciana.

Inauguramos esta sección con una pieza de orfebrería de la Catedral de Santa María, en Palma de Mallorca. Según cuentan las crónicas, el relicario fue encargado por el Gremio de los Navegantes a mediados del siglo XVI para albergar la reliquia de las espinas de la corona de Cristo.

Ahora que está en boca de todos la polémica sobre recuperación del patrimonio religioso, nos gustaría lanzar una reflexión sobre la complejidad de seguir las directrices recogidas en los documentos de referencia en la conservación de patrimonio cultural: la Ley de Patrimonio Histórico y la Carta de 1987 de la Conservación y Restauración de objetos de Arte y Cultura.

Adam-Eve-Ghiberti

 

A partir del próximo mes de septiembre podremos disfrutar de las maravillosas Puertas del Paraíso de Lorenzo Ghiberti, aún en proceso de restauración. Un proceso que ha durado más de doce años debido a la complejidad de los daños que sufrían las puertas. Recomendamos el artículo de Laura Lombardi publicado en Il Giornale dell’Arte.

 

Suscribirse a RSS - Restauraciones