Expositor de la Parroquia del Santísimo Sacramento de Almàssera, Valencia
Expositor de la Parroquia de Santiago Apóstol de Onil, Alicante
Sagrario-manifestador del Convento de Clarisas de Canals, Valencia

Ingenios

Hoy no pretendemos hablar de orfebrería, o por lo menos, no propiamente dicho. En la introducción de nuestra web hablamos de los límites de nuestra disciplina, que muchas veces tienes que atravesar por necesidades de una obra, al desaparecer determinados oficios, o por dar soluciones específicas en un mundo en el que rigen los valores económicos o comerciales antes que los artísticos o puramente humanos.

La pretensión es de hablar de ‘ingenios’, de aquellas veces en las que tienes que aplicar soluciones mecánicas en obra nueva o elementos patrimoniales, para que cumplan su función perfectamente, facilitando su uso a las personas encargadas de su custodia.

Son varias las intervenciones que se han realizado en estos últimos, fundamentalmente en manifestadores, tronos, pasos procesionales, que han requerido de la aplicación de soluciones técnicas, basándonos en ingenios mecánicos, para garantizar la conservación, facilitar el uso, etc…

Y precisamente hablamos de traspasar límites de nuestra disciplina, puesto que muchas veces nos encontramos con la necesidad de ser nosotros mismos quienes aplicamos soluciones que debieran estar en manos de profesionales de la mecánica o de los automatismos. Bien por la pérdida de oficios o bien porque los que quedan huyen de complicaciones, lo cierto es que algunas obras del patrimonio han requerido intervenciones, en algunos casos de urgencia, para garantizar su conservación, y lo que es más importante, para facilitar su uso, y por lo tanto su perduración en el tiempo.

Hace ya bastantes años de la restauración del expositor de la capilla de la comunión de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol de Onil (Alicante). Su intervención consistió en la restauración del expositor, de metal, y en la mecanización a motor, controlada con un mando, de la apertura y cierre de sus puertas, que se deslizan en sección circular para cerrar el tabernáculo, dada la altura a la que se encuentra. Anteriormente se accionaba de forma manual, con una manivela que obligaba a correr ciertos riesgos, y alteraba en cierta medida algunos de los actos litúrgicos en los que era empleado.

Una intervención similar se llevó a cabo en el manifestador del convento de Clarisas de Canals (Valencia). Tras la restauración integral de la iglesia que se realizó, se restauró el conjunto de sagrario y expositor del Santísimo Sacramento. Se trata de un conjunto  neogótico, en el que un expositor colocado encima del sagrario, gira sobre un eje para reservar la custodia, que permanece expuesta para su adoración durante unas horas al día.  En este caso se adaptó un mecanismo de giro de la plataforma, anteriormente accionado mediante unas cadenas laterales, por un motor accionado mediante una centralita con mando por radiofrecuencia.

El paso de los Granaderos  de la Virgen de los Dolores de Santa María del Grao de Valencia, también fue intervenido en este sentido en el momento de realización del palio para la Virgen, aunque en este caso el mecanismo mecánico estaba ya hecho, y la intervención consistió en su motorización para mayor comodidad y seguridad de los cofrades. El palio tiene una estructura interior en tijera para subir y bajar la plataforma, con el fin de poder sacar el paso por la puerta de la iglesia, de dimensiones más reducidas.

Una obra por acabar que tenemos todavía en el taller, repite la misma solución de mecanismo interior accionado por un motor controlado con un mando por radiofrecuencia. En este caso, el manifestador quedaría ubicado a una altura de tres metros, y con un acceso posterior por una escalera de difícil acceso. Era imprescindible un sistema de puertas correderas en sección circular, movidas por una ‘tijera’ interior accionada por un motor controlado a distancia.

El último trabajo realizado en este sentido, fue la mecanización de la tabla del Salvador del templete en la Iglesia del Santísimo Sacramento de Almàssera (Valencia). Aquí no se trataba de una pieza de orfebrería o metalistería, sino de la mejora del sistema de elevación de una tabla pintada por el Pintor Cortina, y que actúa como puerta que contiene la custodia que exhibe tanto la sagrada forma, como antiguamente -esta tradición quedó en desuso-  la arqueta del “miracle dels peixets”. La tabla tiene tres metros de altura y corre por unas guías, accionada por un sistema de poleas y cuerda que se recoge en un torno en la parte inferior del templete. Este torno presentaba graves deficiencias: se accionaba manualmente sin ningún tipo de frenado de seguridad, se bloqueaba atravesando un hierro en las aspas de la rueda de la manivela, la cuerda de cáñamo estaba remendada y muy envejecida, y la estructura de madera presentaba un mal estado de conservación y estaba deficientemente anclada al suelo.

La intervención consistió en la sustitución de la cuerda, el reemplazo del torno por otro de hierro, convenientemente anclado a suelo y pared, motorizado con accionamiento por mando remoto, y con la posibilidad de funcionamiento manual, mediante una manivela con trinquete de seguridad para evitar la caída de la tabla en caso de pérdida de tracción. Por otro lado, se mejoró el sistema de poleas, modificando la inclinación de las cuerdas, y reforzando la trasera de la tabla, para evitar que la tracción de la cuerda afectara negativamente a la conservación de la capa pictórica de la parte anterior de la tabla.

De esta forma se pudo proceder a la restauración pictórica de la misma, estrenándose dicha intervención en la fiesta de Corpus Christi de Almàssera, que se celebra curiosamente, el último domingo del mes de Agosto.

Enlace a Youtube

Piró Orfebres
Compartir: