Esta semana hemos podido asistir a las VII Jornadas Complutenses de Arte Medieval celebradas en Madrid. El hilo argumental este año ha sido las artes suntuarias en la Edad Media hispánica, de ahí que la organización eligiera un nombre tan evocador y sugerente: Splendor

 

Palio para la Virgen de los Dolores

Don Antonio Piró López, maestro orfebre, ha sido nombrado padrino de honor del palio que la Cofradía de los Granaderos de la Santísima Virgen de los Dolores del Grao ha encargado al taller Piró Orfebres, cuya imagen titular reside en la iglesia de Santa María del Mar de Valencia. El nombramiento se ha realizado durante la eucaristía de la festividad de la Virgen, previa al besamanos. El proyecto que fue presentado hace ya un año, está sufragado por la cofradía y cuenta con la participación de la Fundación Pere Compte.

Maestría de Pedro Martínez, 1674.

El Santuario de la Virgen de La Balma ubicado en un entorno natural privilegiado en la provincia de Castellón, es un conjunto compuesto por una iglesia y una hospedería construida entre los siglos XV y XVII. Destino de peregrinación, el Santuario sufrió un incendio durante el mes de Julio de 2011 que obligó a las instituciones locales a emprender una labor de recuperación en numerosos frentes con la participación de diferentes profesionales y entidades.

Ahora que está en boca de todos la polémica sobre recuperación del patrimonio religioso, nos gustaría lanzar una reflexión sobre la complejidad de seguir las directrices recogidas en los documentos de referencia en la conservación de patrimonio cultural: la Ley de Patrimonio Histórico y la Carta de 1987 de la Conservación y Restauración de objetos de Arte y Cultura.

El pasado 9 de Agosto fue bendecida la custodia de la Iglesia Parroquial de San Lorenzo de Alberique, con motivo de la conmemoración del 600º aniversario de la erección canónica de la parroquia. Tal vez deberíamos decir que fue nuevamente bendecida, puesto que se trata de la devolución al culto de una pieza que ha estado fuera de uso durante setenta y siete años debido a diversas circunstancias.

 

Relicario de los navegantes

De todos es conocida la fama de los maestros canteros de la arquitectura gótica mediterránea. En el Reino de Valencia, estos especialistas en el arte de la estereotomía figuran en la documentación como mestres pedrapiquers y la influencia de sus hacer se extiende a lo largo de casi tres siglos plasmadas en obras como la capilla Real, en el convento de Santo Domingo, la Lonja de los Mercaderes, la escalera de caracol de la Seo de Valencia o el claustro renacentista de San Miguel de los Reyes por mencionar algunas de las que aún podemos disfrutar.

Reproducción del Santo Cáliz de Valencia

Afrontar el encargo de reproducir una pieza de la envergadura del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia supone un verdadero reto. En primer lugar por el elevado valor simbólico de la pieza; en segundo lugar por la peculiaridad de sus materiales pétreos; por último debido a la finalidad litúrgica que tienen estas réplicas.

Boceto de Henry Cole

Hace algunos meses nos hacíamos eco de una magnífica exposición de Neuber en la Frick Collection of New York. Durante este otoño podremos disfrutar de las piezas de este artista en París, concretamente en la Galerie J. Kugel, bajo el lema Le luxe, le goût, la science. Neuber, reconocido precisamente como el primer conservador de la colección de orfebrería de la Grünes Gewölbe de Dresde en el sentido moderno del término.

El sector de la gestión cultural, ante la actual situación de crisis económica, ha abierto finalmente el debate sobre la financiación de proyectos culturales y la reforma legal de los modelos de financiación, un debate asumido ya en otros países y que ha sido impulsado por los crecientes recortes económicos de la participación pública.

Espada-Malta

Con motivo de la exposición celebrada en 2006 en la National Library of Malta sobre la figura del emperador Carlos V y su rivalidad con Solimán “el magnífico”, surgió la idea de recrear el juego de espada y daga que Felipe II regalara en 1565 a Jean de la Vallette, en reconocimiento al coraje demostrado durante el asedio a la isla de Malta, y que fue objeto de expolio durante la invasión francesa.

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